En medicina, los términos ‘clonación‘ u ‘células madre‘ suelen ir asociados a los de soluciones para muy distintos tipos de problemas de salud como lo son los relacionados con la piel, los órganos, las infecciones, etc. El avance de la medicina en los últimos años ha sido tal que, a día de hoy, el potencial de la clonación y de los tratamientos de células madre parece no tener fin, a pesar de que en muchos casos las soluciones a alguno de los grandes males solo está en fase de estudio.

Uno de los campos en los que más se está estudiando la aplicación de estos dos conceptos es el de la regeneración capilar. Un asunto que preocupa y mucho a hombres y mujeres de todo el mundo víctimas de una alopecia a la que solo unos cuantos escapan y que tiene consecuencias evidentes en la autoestima y en las relaciones personales, tal y como demuestran distintos estudios al respecto de la influencia de la calvicie en la vida de quienes la sufren. Una serie de afecciones que se agravan cuando la alopecia llega durante los años de juventud y, sobre todo, cuando esta afecta a las mujeres, como consecuencia de los arquetipos sociales establecidos.

El número de personas afectadas por este mal y el interés en ponerle remedio definitivamente es tal que cada vez son más las investigaciones que tratan de conseguir resultados favorables. Algunos de ellos vinculados en la clonación capilar y al desarrollo de productos que incluyen células madre en busca de poner fin a la calvicie y conseguir hacer brotar de nuevo los folículos donde ya no crecían.

Cómo pueden las células madre frenar la alopecia

La mayor parte de los casos de calvicie están relacionados con una serie de afecciones que impiden al folículo piloso crecer con normalidad. A nivel genético estos folículos están formados por células epiteliales y papilas dérmicas. Cuando un cabello se cae, se echan a perder estas células.

Las últimas investigaciones que tienen a estas células como elementos centrales de estudio han intentado producir cantidades de células madre epiteliales convencidas de que mediante esta producción se podría conseguir regenerar el cabello.

Un estudio reciente que ha investigado la afectación de la alopecia en el ciclo capilar relevaba que las células de papila dérmica, es decir, aquellas que regulan el ciclo de crecimiento, podrían alterarse en busca de mantener en el tiempo al folículo en la fase anágena, es decir, aquella en la que crece. El gran problema con el que se están encontrando los investigadores que estudian las papilas dérmicas tiene que ver con la dificultad para generar suficientes, además de encontrarse complicaciones como la dificultad para cultivar folículos.

Los estudios científicos han demostrado la efectividad de las células madre como tratamiento capilar para combatir la alopecia, siendo el mayor avance del sector recientemente.

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