Aunque un implante capilar, en esencia, es igual en cualquier caso, lo cierto es que cada paciente tiene unas necesidades y unas circunstancias que harán que necesite un tipo de implante capilar u otro, todo dependerá de los resultados que los análisis previos a realizar dicho implante arrojen.

No obstante, las diferentes técnicas que se pueden encontrar en las clínicas se diferencias tan sólo en el modo en el que se obtienen los folículos pilosos que posteriormente se implantan en la zona receptora y según la forma en la que se obtienen se encuentra, por un lado, la llamada extracción de unidades foliculares que se trata de un modo de obtención de los folículos de forma individualizada.

Este tipo de tratamiento lo que busca es minimizar las consecuencias en la zona de extracción. Se trata de un tipo de tratamiento muy recomendado para cubrir zonas muy pequeñas como puede ser la cobertura de una cicatriz o en casos de alopecia en los que la extensión a cubrir sea muy pequeña como decimos.

Si atendemos a las técnicas más avanzadas encontramos la técnica robotizada en la que se da un proceso de extracción que incorpora la automatización al proceso que consiste en la obtención de folículos. Todo ello lo que permite es reducir el tiempo de la intervención, de tal modo que la técnica de extracción que se realiza de manera individualizada se pueda aplicar en áreas mayores, todo ello permitiendo también una mayor calidad de vida de los folículos que se trasplantan.

Otra de las técnicas más populares a la hora de hacer un implante capilar es la técnica de tiras. Se trata de un proceso mediante el cual, en lugar de obtener los folículos uno a uno del paciente, se hace lo propio desde un microinjerto que servirá para extraer una tira de piel de la zona donante y de ahí se obtendrán los folículos, para cerrar la zona desde la que se dona se dan puntos y listo, se trata de una técnica que deja una cicatriz imperceptible por lo que no da mayores problemas.

En cualquier caso, lo cierto es que ninguna de las tres técnicas de las que os hablamos se sustituyen sino todo lo contrario, se trata de una serie de técnicas complementarias que pueden llegar a necesitar varias sesiones, todo dependerá de cada caso en concreto, por lo que será el médico especialista el que os indique.

No obstante, independientemente de la técnica de implante capilar que se vaya a hacer, hay una serie de puntos comunes que siempre se dan en cualquier proceso de implante capilar que se realice. Lo primero que has de tener en cuenta es que el donante de pelo eres tú mismo, por lo que es imposible prácticamente que pueda existir un rechazo e incluso los más aprensivos tendrán aquí también un punto a su favor.

Se trata de una intervención muy rápida que se puede realizar en un día, no obstante el tiempo dependerá de la cantidad de microinjertos que queráis o necesitéis poner para veros bien.

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