Cuando el pelo empieza a caer como consecuencia del tratamiento de quimioterapia una pregunta recurrente aparece sobre el horizonte: ¿Debería dejármelo al natural?, ¿opto por una peluca?, ¿echo mano de un pañuelo o turbante con el que cubrir la cabeza?

Unas preguntas que no son fáciles de responder, ya que en realidad es una decisión personal de cada paciente pensando en cómo se va a sentir más a gusto y, después de echar un ojo a la multitud de opciones de un lado y de otro que se le presentan, escoger la que le parezca la mejor opción.

No obstante, lo cierto es que es habitual que la mayoría de mujeres que sufren caída de pelo durante el tiempo en el que se están tratando su enfermedad acaben optando por la solución más sencilla como lo es la que pasa por hacer con uno o varios pañuelos o turbantes.

Si esta va a ser tu opción, nada mejor que escuchar algunas de las opiniones reveladas por mujeres que lo han llevado antes y que, de la mano de la experiencia, pretenden advertir de algunos errores comunes que se suelen repetir entre quienes optan por esta solución para cubrir su cuero cabelludo:

El pañuelo durante la quimioterapia

Evitar las tiendas especializadas: son muchas las mujeres que prefieren evitar dejarse caer por tiendas especializadas en complementos oncológicos. Esto les lleva a echar mano de los productos que venden en las tiendas habituales, lo que se traduce en materiales excesivamente calientes pensados para portar en exterior y en temporadas de frío.

En muchos casos, dado que están pensados para portar sobre el cabello, no cubren la totalidad de la superficie de cuero cabelludo, por lo que no sirve para disimular la ausencia de cabello. Así que la mejor opción es dejarse caer por alguna tienda especializada, online o física, en busca de accesorios cómodos y pensados especialmente para portar durante el proceso de marras.

Turbantes con costuras interiores:
Si compramos cualquier gorro o turbante o nos ponemos el primero que nos regalan corremos el riesgo de sufrir rozaduras como consecuencia de la presencia de costuras internas que pueden crearnos heridas y dolencias que podríamos evitar utilizando gorros especializados.

No fijarse en los materiales de los que están hechos: Dado que vamos a portar un material que va a estar pegado a nuestra piel durante un tiempo debemos fijarnos en los materiales de los que están hechos. Si es posible, debemos evitar el bambú o la seda y optar por algodón o viscosa, más cómodos y agradables.

Recurrir a colores básicos: La mayor parte de mujeres que utilizan pañuelos o turbantes escogen colores básicos, sobre todo negro y gris, en busca llamar la atención lo menos posible. Es importante que sepas, pensando en tu estética durante el tiempo que dure el tratamiento, que el negro acentúa las ojeras y que el gris palidece el color de la piel. De ahí que sea recomendable optar por colores que, además, parece demostrado ayudan a mejorar la actitud de quienes los portan.

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