Además de ser la capital mundial del injerto de cabello, Turquía es también el lugar preferido por los españoles para realizarse una intervención de implante capilar.

Cada año recorren los 4.000 kilómetros que separan nuestro país de territorio otomano alrededor de 10.000 españoles. Los motivos por los que lo hacen son muchos y de peso, siendo el boca a boca uno de los factores que más influye en este éxodo español a Estambul en busca del pelo perdido.

El principal motivo por el que esto sucede tiene que ver con el uso de lo último en tecnología por parte de las clínicas capilares turcas, así como de los vanguardistas procesos de implante capilar que estos vienen practicando en busca de los mejores resultados. Algo que es posible gracias a las políticas de fomento de innovación y renovación constante de los sistemas tecnológicos que se realizan desde el gobierno otomano.

Gracias al trabajo de tantos años de las clínicas turcas, estas han conseguido desarrollar desarrollar el sistema más eficiente del mundo. En cuestión de cinco días se pasa de la primera visita a la revisión post operatoria. Un sistema que resulta de lo más interesante para aquellos pacientes con agendas apretadas o pocos días libres. Si a esto le sumamos que el país ha conseguido congregar a los mejores médicos en este campo, empieza a quedar claro por qué son los líderes mundiales en implantes capilares.

No obstante, si hay algo que llama la atención de los españoles que acuden a Turquía en busca de un injerto capilar, eso es el precio. Por poco más de 2.000 euros, es decir, menos de un tercio de lo que te puede llegar a costar en España, puedes conseguir un implante capilar de Capilclinic con las máximas garantías. Un precio que, cabe recordar, incluye estancia en hotel de lujo, desayuno, traslados con chófer privado, visitas médicas, la intervención, revisiones y la asistencia de viaje en todo momento. Un precio simplemente imbatible.

Turquía, a la vanguardia mundial del injerto capilar

Algo que consiguen gracias al apoyo gubernamental a este tipo de turismo que se realiza desde el gobierno con subvenciones permitiendo que no se comprometa en absoluto la calidad de un proceso que, además, como sucede en Capiclinic, cuenta con una garantía que asegura a los trasplantados el éxito del proceso desde el minuto uno.

Y es que, a pesar de la intoxicación mediática interesada que algunos medios tratan de verter, lo cierto es que el buen hacer de las políticas que favorecen la atracción de talento y el desarrollo tecnológica en el campo del trasplante capilar, Turquía es, por derecho propio, la capilar mundial de trasplante de cabello.

Esa es la razón por la que tantos españoles que ya han pasado por alguno de estos centros recomiendan encarecidamente apostar por las clínicas turcas a la hora de recuperar la cabellera perdida. El boca a boca, en primera persona, la estrategia de marketing más antigua y más fiable, juega a favor de las clínicas turcas. Por algo será.

Puntuación
[Total: 1 Puntuación: 5]