Tanto si nos encontramos en una fase de caída del cabello por estrés, como si nuestro cabello está sufriendo un cambio de estación o creemos que podemos ser víctima de una alopecia es importante tomar cartas en el asunto lo antes posible.

Además de la cantidad de productos de todo tipo que ayudan a frenar la caída capilar, existen otras formas de cuidar la salud de nuestros folículos capilares a través de la incorporación de todas las sustancias necesarias para fortalecer nuestro pelo, y así paralizar o aminorar la caída capilar.

Una de las más sencillas, sanas y económicas es la que pasa por incorporar a nuestra dieta determinados alimentos por la alta cantidad de nutrientes de los que se sirven los folículos para crecer y mantenerse sanos. Vamos, pues, a ver dónde los podemos encontrar.

Alimentos que ayudan a fortalecer el pelo

Kiwi: Una de las frutas con mayor concentración de Vitamina C, clave para mantener la salud de nuestro cabello, dado que es necesaria para producir colágeno, una sustancia presente en cada folículo y necesaria para mantenerlo con vida.

Avellanas: Este fruto seco destaca por su elevado contenido en biotina. Estas poseen nada más y nada menos que 76 microgramos por cada 100 g, lo que nos obliga a incorporarlas a nuestra dieta para facilitar que crezcan nuestros folículos.

Por si esto fuera poco, la vitamina H o B8 de las avellanas también favorecen el gasto metabólico de los lípidos, lo que fomenta la elasticidad de nuestro pelo y favorece la circulación de la sangre en nuestro cuero cabelludo, imprescindible para frenar la caída capilar.

Salmón: Esta ingente fuente de omega 3 y ácidos grasos que el organismo no produce por sí mismo son esenciales para hidratar el cabello y mantener un cuero cabelludo sano. De ahí que se recomiende su consumo al menos dos veces a la semana en pacientes que están experimentando una caída capilar fuera de lo normal.

Berberechos: Uno de los alimentos con mayor contenido en hierro. Un elemento imprescindible a la hora de mover el oxígenos hacia las células, por lo que su presencia en el organismo es necesaria para funcionar. Su consumo ayuda a favorecer el riego hacia el cuero cabelludo y los folículos, por lo que debemos sumarlos a nuestra dieta. Si además los combinamos con limón, aún facilitaremos más su asimilación.

Aceite de girasol: Aunque el aceite de oliva es una maravilla, el de girasol no es menos bueno, sobre todo si estamos sufriendo una caída de cabello anormal. Gracias a la gran cantidad de vitamina E que contiene ayuda a reparar el cabello quebrado. Además, es necesario para crear queratina en el interior del folículo, lo que ayuda a fortalecerlo.

Legumbres: Todas las legumbres ayudan a mejorar nuestra salud capilar. La presencia de ácido fólico y zinc de todas ellas ayuda a que le llegue más cantidad de oxígeno a nuestro cabello, amén de actuar sobre los folículos débiles.

Ostras: Se trata del alimento con mayor cantidad de zinc por gramo. Un elemento que, como comentábamos más arriba, es imprescindible para que el pelo crezca fuerte y sano.

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