Un regenerador capilar es una solución farmacéutica que tiene como objetivo regenerar el cabello y aumentar su volumen. El número de laboratorios que elaboran este tipo de productos no ha dejado de aumentar en los últimos años, siendo una pregunta habitual en los centros de tratamientos capilares si realmente funcionan o si no.

Pues bien, como siempre, cabe destacar que no todos resultan igual de efectivos, si bien los hay que han ayudado de manera notable a la regeneración capilar gracias a la presencia de activos, vitaminas y oligoelementos capaces de revitalizar el crecimiento de folículos capilares, tanto en cabellos secos como grasos.

Lo que se consigue a base de los regeneradores capilares es fortalecer los cabellos débiles aplicándolos sobre las zonas despobladas o poco pobladas, habitualmente después de que se haya sometido a otros tratamientos anti-caída, como complemento tras conseguir paralizar la caída, mantenido los folículos débiles y conseguido que estos crezcan.

Es a partir de ahí cuando los regeneradores capilares dan fuerza, brillo y consistencia al pelo a base de ciertos elementos como los sulfo-péptidos, modulando la secreción sebácea en el cuero cabelludo; los amino-sacáridos; los aminoácidos y los oligolementos de origen vegetal, que mejoran el metabolismo celular alimentando las células capilares; los glúcidos de reserva, como fuente de alimentación capilar; las vitaminas del gruop B, que fortalecen los folículos o el glucógeno Marino, que hace lo propio con la raíz de los folículos.

Cómo ayuda un regenerador capilar

Si bien, como hemos indicado más arriba, no ayuda a todas las personas de igual manera, se ha comprobado que en distintos pacientes el aumento de la densidad del cabello alcanza hasta un 30% y el grosor del mismo más de un 25% en relación a antes de recurrirse a un regenerador capilar.

Es gracias a estos como se consigue recuperar folículos en los que no estaba creciendo apenas el cabello, frenar la caída de los folículos más débiles y conseguir que los que permanecen estén más fuertes y no se precipiten generando nuevas calvas.

Cabe destacar que los regeneradores capilares están indicados para personas con zonas despobladas, para personas con cabellos finos o débiles y para todos aquellos que se han sometido a un tratamiento anticaída previamente.

La forma de uso habitual es, la aplicación de dosis diarias o cada dos días durante un período de, al menos, dos meses, si bien es recomendable llegar a los tres.

Estas se aplicarían sobre el cuero cabelludo limpio cada noche, evitando su lavado durante al menos seis u ocho horas tras la aplicación.

Dado que no ensucia, ni engrasa ni deja aromas de ningún tipo, este se puede aplicar tanto en cabellos secos como húmedos, consiguiéndose los mejores resultados tanto en un caso como en otro.

En cualquier caso, como solemos recordar, nada mejor que ponerse en manos de un especialista (como los que se pueden consultar en Capilclinic) y que sea este el que nos diga qué tratamiento o regenerador capilar nos ayudará en mayor medida. Una vez recetado, te ayudaremos a encontrarlo para que puedas recurrir a él lo antes posible.

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