Pasado un tiempo desde nuestra última sesión de tratamiento oncológico, y tras escuchar a nuestro médico al respecto, es posible que estemos deseando empezar a lucir el cabello como antes de iniciar la quimioterapia, lo que indefectiblemente incluye teñir nuestro cabello.

Si este es tu caso, lo primero que debes tener en cuenta es que, como habrás comprobado ya, el nuevo pelo brotado tras la quimio es quizás algo más débil, no posee la misma forma ni quizás el mismo color natural que tenías antes de todo este proceso.

A menudo, muchas de las mujeres que anteriormente gozaban de un pelo completamente liso, perciben cómo su cabello empieza a rizarse. Igualmente, muchas féminas que se han sometido a un tratamiento oncológico han reportado una alteración en la tonalidad de su pelo, viéndose ahora algo más apagado que el que lucían anteriormente. Lo que por otro lado es normal.

Esta última es la razón por la que muchas mujeres que no se teñían el pelo antes de la enfermedad, buscan información para saber si deben teñirse, cómo deben hacerlo y, sobre todo, qué productos deben utilizar para recuperar el color deseado o previo al tratamiento de marras.

Es importante que conozcas que, en principio, no existe problema o inconveniente alguno que te impida teñir tu pelo con normalidad. Se trataría pues de esperar a ver nuestro cabello fuerte y con la longitud deseada como para conseguir un resultado óptimo.

Según los testimonios de muchas mujeres que han pasado anteriormente por este proceso, lo ideal sería esperar entre 4 y 5 meses tras la finalización del tratamiento para que tanto los folículos capilares como la piel del cuero cabelludo se regeneren por completo y estén preparados para resistir contraindicaciones o posibles alergias. Si esperamos prudencialmente nuestro cuero cabelludo responderá mejor al tinte.

Si bien es poco habitual, existe la posibilidad de que experimentemos alguna alergia tras someternos a una terapia oncológica. De ser así, deberemos acudir a tu médico o visitar al dermatólogo para que te diga a qué componente eres alérgica y adquirir un tinte en el que este no esté presente. No obstante, si quieres evitar cualquier problema como medida preventiva, utiliza aquellos que están compuestos únicamente por productos naturales.

Independientemente de que optes por uno u otro, es recomendable que hagas el conocido como ‘toque de prueba’ que consiste en aplicar una mínima cantidad de tinte sobre la piel y esperar dos días para ver si se produce alguna reacción alérgica. Si no es así no debería haber ningún problema para aplicarlo sobre nuestro cuero cabelludo.

Tipo de coloración para el tinte post quimio

Tinte vegetal: La única coloración natural que existe, más allá de lo que se indique en los envases, es la henna. Esta tiñe el pelo eliminándose con cada lavado. Utilizándolo evitarás tener que recurrir al agua oxigenada, al amoniaco y a otros sustancias que pueden pueden dañar tu cabello y tu cuero cabelludo.

Coloración de oxidación: Más duraderos que los anteriores son de dos tipos: tono sobre tono y permanente. En cualquier caso, ambos necesitan agua oxigenada para poder aplicarse.

Se desaconseja recurrir a la decoloración completa, las permanentes o los alisadores para evitar dañar el cabello nuevo y un cuero cabelludo que todavía recuerda las consecuencias del tratamiento.

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