Primero se empieza notando que el peno es más fino y más claro que lo normal. Más tarde que se está perdiendo volumen y que la densidad de nuestro cabello ha menguado. Cuando eso sucede, debe servirnos de alarma para ponernos en manos de un médico en busca de poner freno a la calvicie progresiva que nos acecha.

La mayor parte de las personas que acuden con estos síntomas a los especialistas son diagnosticados con alopecia androgenética, una calvicie de origen genético, que viene heredada, y que afecta a ocho de cada diez hombres y a cuatro de cada diez mujeres pudiendo aparecer en cualquier momento de la vida de quienes la sufren.

Una calvicie que aumenta con la edad y que tiene en ciertos desajustes hormonales su causa primera, incrementándose la intensidad de la caída a partir de las cuarenta años en los hombres y tras la menopausia en las mujeres, tal y como indican distintos estudios sobre la alopecia androgenética.

De no tratarse, como recuerdan los médicos, la pérdida capilar va avanzando hasta llegar a afectar a la totalidad del cuero cabelludo, siendo las entradas y la coronilla las primeras zonas en despoblarse en el caso de los varones y la disminución de la densidad capilar general del cuero cabelludo en las féminas.

Cabe destacar que, si se coge a tiempo, la alopecia androgenética es reversible. No obstante, si se coge demasiado tarde, la única solución que encontraremos será el trasplante capilar. De ahí que, si sospechamos que estamos siendo víctimas de una alopecia androgenética, debamos ponernos en manos de especialistas cuanto antes para evitar que la cosa pase a mayores.

Tratamiento anticaída

Cuando la alopecia androgenética se diagnostica en una fase inicial, es habitual que los médicos nos receten determinados medicamentos como el minoxidil de uso tópico o la finesterida de uso oral. Dos compuestos que tanto la FDA (Food and Drug Administration) como la EMA (European Medicines Agency) han certificado ayudan notablemente a combatir la caída capilar.

En el caso del primero, se suele adquirir en ampollas con dosificador que verteremos sobre el cuero cabelludo cada noche durante un período mínimo de tres meses en busca de favorecer el riego sanguíneo, permitir el paso de nutrientes y reforzar nuestros folículos capilares.

En el caso del segundo, este inhibidor de la Reductasa 5-alfa, se adquirirá en forma de comprimidos que favorecer el fortelecimiento del pelo engrosando el cabello y paralizando la caída de los folículos con los que contamos.

Si ninguno de ellos no da resultados y la alopecia androgenética avanza o ha sido detectado en una fase demasiado avanzada la única solución que nos quedará para repoblar nuestro cuero cabelludo será el trasplante capilar. Técnica que ha avanzado muchísimo en los últimos tiempos y que, como recuerda Capiclinic, ofrece resultados garantizados a quienes recurren a ella. Sea cual sea tu caso, debes saber que puedes poner fin a tu calvicie, ya sea a través de algún tratamiento anticaída de los mencionados o de una intervención de injerto capilar.

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