Además de ser necesaria para la obtención de energía o para prevenir enfermedades, el consumo de alimentos es básico en la producción y el desarrollo de todos y cada uno de los elementos que forman parte de nuestro organismo, tanto visibles como invisibles.

Es por eso por lo que muchos médicos de cabecera, en cuanto reciben a un paciente que presenta síntomas de pérdida anormal de cabello le someten a una analítica, le preguntan si está sometiéndose a algún tratamiento, si está tomando algunos medicamentos y, también, si su dieta es equilibrada o carente de algún elemento necesario en el nacimiento, desarrollo y crecimiento del cabello.

Y es que basta con tener ciertas carencias de vitaminas para que nuestro cuero cabelludo empiece a dar síntomas de fatiga y empiece a desprenderse de más folículos de los habituales. Es por eso por lo que es tan importante ingerir, ya sea a través de los alimentos o a través de determinados complejos vitamínicos, las vitaminas que están implicadas en el ciclo de vida del pelo.

¿Qué vitaminas son buenas para el pelo?

Al igual que los minerales, los aminoácidos, el omega 3 y otros elementos que favorecen el riego sanguíneo en el cuero cabelludo, las vitaminas juegan un papel capital en el crecimiento y el fortalecimiento del cabello. De igual forma que cuando estas están carentes se produce una caída anormal de cabellos, cuando estas se encuentran presentes en nuestro organismo es cuando se aprecia un cabello fuerte, sano y brillante.

Es por eso que muchos médicos expertos en salud capilar analizan cada caso de forma personalizada en busca de ciertas carencias vitamínicas, ya que al revertirse, se puede conseguir paralizar una caída provocada por la ausencia de alguna de las que vamos a mencionar en este post dedicado a aquellas vitaminas que son necesarias para gozar de una buena saluda capilar.

Vitaminas del grupo B

Si hay que empezar por un grupo, este debe ser el B. Las vitaminas del complejo B son esenciales para el crecimiento del cabello y las uñas, así como para gozar de una piel sana. La razón es bien sencilla. Estas están encargadas de la regeneración celular, fomentando la función metabólica encargada de sacar el provecho de cada uno de los nutrientes que se encuentran en los alimentos que comemos cada día. Además, estas vitaminas son igualmente necesarias para conseguir una buena circulación sanguínea y el nacimiento de nuevas células, como por ejemplo las que son necesarias para generar nuevos pelos a través de la sintetización de proteínas.

A continuación detallamos cuáles son las vitaminas del grupo B más importantes para contar con un cabello sano y paralizar una caída capilar provocada por la ausencia de determinados alimentos.

Vitamina B1. Contenedora de la Tiamina, es la vitamina que combate el estrés. Esta es necesaria para transformar los carbohidratos en energía y para favorecer el crecimiento capilar y paralizar la caída indiscriminada. La podemos encontrar en muchos tipos de pescado, en frutos secos como los pistachos, en los espárragos, las espinacas, los guisantes y gran parte de las semillas.

Vitamina B2. Contenedora de la Riboflavina, es necesaria para que nuestro organismo lleve a cabo la regeneración celular. Además, también participa en la creación de tejidos como la piel, el cabello y las uñas. A menudo, cuando vemos que tenemos el cabello más apagado de lo normal es como consecuencia de un déficit de esta vitamina. La podemos encontrar en todos los alimentos ricos en proteínas como los huevos, la carne roja, el pescado, los frutos secos, la leche o las zanahorias.

Vitamina B3. Contenedora de la Niacina, es necesaria para luchar contra la temida dermatitis del cuero cabelludo que tantas caída de pelo provoca. Esta participa en el proceso de reducción del colesterol, en la supresión de los tóxicos que entran en nuestro organismo y en la creación del colágeno, esencial para el correcto desarrollo de las células que forman parte de la piel y el pelo. Conocido por su efecto antiaging, su presencia en el cuero cabelludo favorece la circulación sanguínea y el crecimiento y el desarrollo del pelo, además de paralizando su caída indiscriminada. La podemos encontrar, de nuevo en los huevos, en la leche y en verduras como el apio o la remolacha.

Vitamina B5. Contenedora del ácido pantoténico, esta sirve para mejora la salud capilar, en tanto en cuanto logra retrasar la aparición de síntomas de agotamiento del cuero cabelludo tales como la aparición de las canas, la grasa o la caspa. Esta vitamina favorece un crecimiento capilar más veloz y frena la caída de los folículos más débiles. La podemos encontrar en alimentos como el hígado, la levadura, la yema del huevo o el brócoli, entre otros.

Vitamina B6. Contenedora de la Piridoxina, es la encargada de la creación de glóbulos rojos, es decir, de favorecer el trasplante de oxígeno a través de la sangre, lo que resulta imprescindible para que los folículos capilares se alimenten y, por lo tanto, puedan crecer fuertes y sanos. Por contra, su ausencia provoca la aparición de grasa en el cuero cabelludo y debilita el pelo. Lo podemos encontrar en los pescados azules, los huevos, casi todas las legumbres y en el aguacates.

Vitamina B7. Contenedora de la Biotina y como vitamina H, es una habitual de todos los productos de belleza que están encargados de la regeneración capilar, de frenar el paso del tiempo y de provocar un rejuvenecimiento celular. Esta vitamina es imprescindible para contar con un cabello sano, en tanto en cuanto participa en la metabolización y la creación de los aminoácidos que forman parte de la proteína queratina, capital en la creación del pelo, las uñas y la piel. Esta ayuda de manera imprescindible a recomponer las estructuras de los cabellos dañados o débiles, favorece su crecimiento y paraliza su caída. La podemos encontrar en la levadura de cerveza, el arroz integral y en frutas como los plátanos, las fresas y los tomates.

Vitamina B9. Contenedora del ácido fólico es capital para regenerar todas las células, favorecer el nacimiento de los nuevos cabellos y favorecer un crecimiento sano y fuerte de estos. La presencia de la vitamina B9 en el organismo es fácilmente visible a través del brillo del pelo y de la ausencia de canas a edades tempranas. Esta vitamina imprescindible para tener un cabello sano se encuentra en todas las verduras de color verde, en las legumbres, los espárragos, la naranja, el limón, la lima, el aguacate y las harinas integrales.

Vitamina B12. Contenedora de la Cobalamina, esta vitamina participa en la alimentación de todas las células de nuestro organismo, lo que también incluye el pelo. De hecho esta es necesaria para que el cabello mantenga su color natural, así como para que este pueda ir desarrollándose. Esta se encuentra en cualquier alimento fermentado, en las algas, la quinoa, casi todas las frutas y verduras, el atún, los brotes de soja y en la leche.

Vitaminas del grupo A

Además de las vitaminas del grupo B, también intervienen en el correcto crecimiento de los folículos capilares las vitaminas del grupo A. Estas son esenciales para que el cabello crezca con fuerza y brillo. Algo que consiguen participando en la creación de los lípidos que cubren cada cabello dándole fuerza y consiguiendo firmeza. De igual forma, la vitamina A se encarga de plantar cara a la presencia de hongos, además de intervenir en la cicatrización de cualquier tejido corporal. La podemos encontrar en las principales frutas que consumimos en nuestro día a día, en casi todas las hortalizas, en la leche y en el hígado.

Más allá de las vitaminas, nuestro pelo, para crecer fuerte y no mostrar síntomas de agotamiento que acaben por hacerlo caer es necesaria la ingesta de una proteína como el colágeno. Esta proteína que nuestro cuerpo produce de manera natural, es la que da cuerpo y elasticidad a los folículos capilares, además de hacer lo propio con los músculos y los huesos. La presencia de colágeno en el pelo disminuye la apertura de las puntas, ayuda a reparar roturas capilares, así como a desencrespar el cabello. Por todo esto fuera poco, resulta esencial para protegerlo del sol, de las altas temperaturas y de los ataques externos.

Si bien resulta imprescindible contar con la dosis necesaria de todas estas vitaminas y proteínas mencionadas en los párrafos anteriores, no es menos cierto es que, con el paso del tiempo, incluso disfrutando de una dieta sana y equilibrada rica en los grupos de vitaminas citados, el pelo va perdiendo brillo, comienza a apagarse, quebrarse y a perder firmeza, por lo que será importante redoblar la presencia de los alimentos que los contienen, que en el caso del colágeno son la soja, los cítricos, el pimiento rojo, la zanahoria, la remolacha, los frutos rojos y silvestres y el cacao.

¿Qué vitaminas debo de tomar para la caída del pelo?

En resumen, las vitaminas que debemos tomar para evitar la caída capilar son todas las del grupo B, la vitamina A y todos los alimentos ricos en colágeno. En el caso de las vitaminas, son muchos los estudios que han podido confirmar que su presencia en nuestro organismo ayuda a:

-Conseguir que el cabello crezca más rápido, con más salud y más brillo
-Dar vigor a los cabellos debilitados y fortalecerlos
-Incrementar la densidad y el grosor del pelo
-Reducir de forma exponencial los problemas del cuero cabelludo relacionados con la presencia de grasa, caspa o la aparición de hongos
-Retrasar la aparición de canas y mantener el color original de nuestro cabello durante más tiempo
-Dilatar la aparición de las alopecias hereditarias

Dicho esto, la presencia de todas las vitaminas implicadas en el correcto desarrollo de los folículos pilosos no es suficiente para evitar la caída capilar, en tanto en cuanto son múltiplas las causas que la favorecen. Esa es la razón por la que muchos médicos, tras revisar la alimentación y recetar la ingesta de determinados complejos vitamínicos, someten a sus pacientes a distintos tratamientos como el de células madre en el que se extrae sangre del paciente, se enriquecen las plaquetas y se vuelve a reinsertar oxigenada en el cuero cabelludo. Un tratamiento que está comprobado ayuda y mucho a la regeneración capilar, además de favorecer el rápido y sólido crecimiento de los folículos trasplantados.

Además de los tratamientos de regeneración capilar, también son habituales las recetas de medicamentos específicos encaminados a parar la caída de pelo como por ejemplo el Minoxidil y el Finasteride. Dos componentes testados y está comprobado ayudan, a paralizar la caída, a conseguir que los cabellos más débiles crezcan con mayor fortaleza y que favorecen el crecimiento sano de los cabellos injertados tras una intervención de trasplante capilar.

Trasplante de pelo, la mejor solución para repoblar las calvas

Más allá de las vitaminas y de los tratamientos capilares y del cuero cabelludo, que sin duda favorecen el crecimiento del pelo, es importante subrayar que cuando este ha empezado a caer de forma anormal, es decir, por encima de los 100-150 cabellos diarios, la única solución capaz de conseguir que vuelvan a brotar los folículos capilares allá donde lo han dejado de hacer es someterse a un injerto capilar.

Y es que, gracias a los avances médicos y tecnológicos, actualmente es posible corregir los devastadores efectos de cualquier calvicie repoblando el cuero cabelludo por completo. Así lo aseguran técnicas como la FUE Zafiro que permite trasplantar más de 4.000 cabellos en una sola sesión cubriéndose así cualquier calva provocada por la alopecia.

Es por eso por lo que, cuando todo falla, tanto dermatólogos, como tricólogos, como médicos en general expertos en salud capilar, recomiendan someterse a un trasplante de pelo en un centro especializado donde cuenten con los mejores medios técnicos y humanos. Y es que solo allí es posible conseguir resultados naturales, efectivos y, lo más importante, de por vida. Si crees que lo que necesitas es un injerto de pelo, ponte en contacto con nuestro equipo de atención al cliente y te ofreceremos la mejor solución para tu caso en concreto.

Puntuación
[Total: 1 Puntuación: 5]