A menudo, muchos de los que buscan información en relación al proceso de trasplante de cabello encuentran un sinfín de información relacionada con los cuidados que deben llevar a cabo desde mucho antes del proceso hasta pasados unos meses de la intervención. Sin embargo, resulta mucho más complicado encontrar información sobre todo lo que no se debe hacer cuando se decide someterse a una injerto de folículos capilares.

De ahí que nos hayamos marcado el objetivo de, con este blog, detallar todo aquello que no se debe hacer después de una intervención de trasplante capilar, partiendo de la máxima de que si el cuidado previo es importante, la atención posterior que le dispensamos a nuestro cuero cabelludo en concreto y a todo nuestro organismo en general no lo es menos.

Cosas que no debe hacer después de un injerto de cabello

No fumar y no beber

Una de las primeras cosas que escuchará el futuro injertado es que durante todo el proceso de trasplante de cabello no puede ni beber alcohol ni fumar. La razón es bien sencilla, las sustancias que contienen estas ‘drogas blandas’ diluyen la sangre y facilitan el sangrado lo que no ayudará a reparar las cicatrices y heridas que deberemos atender tras la intervención. Esta restricción durará al menos hasta tres días después de haberse sometido a la operación. En cuanto a la nicotina, dado que esta impide el correcto flujo de sangre a los folículos injertados deberemos alejarnos de los humos durante al menos un mes tras la intervención para asegurarnos que el nuevo cabello crece correctamente.

No tocar el cuero cabelludo

Una ver injertado no deberá tocar el nuevo cabello. Si bien parece una restricción sencilla de cumplir, lo cierto es que una vez se empieza a notar cierto picor o molestia en la zona del cuero el instinto es echar la mano hacia esa zona del cuerpo. Pese a las ganas deberemos abstenernos ya que al tocar el pelo en esta fase de agarre se corre el riesgo de dañar el injerto antes de que se quede fijo.

No inclinarse ni levantar peso

Los dos días siguientes al trasplante de cabello son muy importantes por lo que se recomienda que el paciente ni se incline ni levante nada que le suponga un esfuerzo. De esta manera conseguiremos mantener a raya el sangrado y la recuperación de la zona injertada. De ahí que se recomienda estar todo el día con la zona de la cabeza levantada, incluso cuando se duerme.

No lavar la cabeza el día de la intervención

En las primeras 24 horas tras el trasplante tendremos completamente prohibido lavar nuestro pelo. De hecho no podremos hacerlo, pese a las incomodidades que esto le puedan costar, hasta que nuestro médico nos asegure que nuestro cuerpo cabelludo está listo para ser tocado ligera y cuidadosamente, como deberán ser los lavados durante los primeros días. Cuando llegue ese día, deberá usar agua fría y un chorro muy débil que no impacte directamente sobre la zona del cuero hasta pasados al menos cinco días.

No se quite ninguna costra

Como le informarán, tras la operación se irán formando unas costras en su cuerpo cabelludo alrededor de cada folículo trasplantado. Pues bien, aunque tenga la tentación ni se le ocurra quitar estas costras. Hay que dejarlas caer de forma natural para no provocar una infección en el cuerpo ni dañar los injertos.

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