Una de las preguntas que más se repiten en las visitas informativas y en las primeras sesiones previas a la intervención del injerto capilar es la que tiene que ver con el tiempo que deberán esperar para poder lucir su cuero cabelludo repleto de pelo.

Un proceso que exige tiempo y paciencia, pero que acaba desembocando en una cabeza repoblada con cabellos que acompañarán al paciente el resto de su vida, gracias a los cada vez mayores avances en microinjerto capilar y en el desarrollo de técnicas como la FUE Zafiro.

Cuánto tiempo pasa hasta que se completa el injerto capilar

Una vez completado el trasplante capilar, superada la revisión que confirma que solo queda esperar y recuperar la rutina habitual a las 72 horas de finalizar la intervención empieza un proceso de crecimiento al que iremos reforzando a través de una serie de rutinas que se nos detallan por parte del equipo médico del paciente.

Durante los primeros tres días veremos cómo la hinchazón va menguando y cómo se nos retira la cinta protectora al mismo tiempo que empiezan a aparecer unas costritas que se empezarán a caer progresivamente hasta que en la segunda semana tras la operación, prácticamente no quede ninguna.

Será después del primer mes cuando empecemos a observar cómo los folículos injertados empiezan a brotar en nuestro cuero cabelludo de forma lenta y débil. No obstante, cabe recordar que estos no serán los cabellos que acabemos luciendo el resto de nuestra vida, sino los que germinen las cuentas situadas en la hipodermis para que los futuros pelos no dejen de crecer donde antes no creía nada.

Unos cabellos, los primeros, que veremos cómo van cayendo para ser sustituidos por unos nuevos que, aún finos y endebles, confirman que el trasplante ha ido bien y que, a partir de ahora, solo nos queda esperar a ver cómo estos crecen y se fortalecen. A partir de este tercer mes podremos empezar a utilizar gorras o gorros sin problemas.

Los resultados más o menos similares a los que acabaremos observando al año del trasplante, se empezarán a divisar a partir de los seis meses, cuando esos pequeños pelos que apenas lograban topar parte del cuero cabelludo se hagan más grandes, más anchos y más fuertes.

A partir de este sexto mes, el ecuador en la espera para conseguir un cabello fuerte y natural donde antes no lo había, será exponencial. A diferencia la lentitud con la que antes veíamos avanzar este proceso se acelerará hasta acabar repoblando nuestra cabellera a los 12 meses de la intervención de trasplante de pelo.

Será entonces cuando luzcamos un pelo robusto y sano que nos acompañará para siempre, diciendo así adiós a nuestras calvas sin que se aprecie mínimamente siquiera que hemos recurrido a un microinjerto capilar para lucir una melena frondosa. Como suelen repetir los pacientes que se someten a un trasplante capilar, es en ese momento cuando te miras al espejo y te das cuenta de que la espera ha valido la pena.

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