La calvicie trae consigo evidentes problemas psicológicos. La inseguridad es uno de los principales sentimientos que experimenta una persona con alopecia. Cuando hablamos de caída del cabello, nos encontramos ante una afección que puede ser temporal o irreversible. Resultando sencillo de tratar o en muchas ocasiones, imposible de controlar. En este post hablaremos sobre cómo afecta la calvicie a nivel psicológico a quienes la padecen.

La pérdida de pelo puede experimentarse en cualquier área del cuerpo, siendo más común en el cuero cabelludo. Tener una melena frondosa, tiene gran importancia cultural y social. Una persona cuyo pelo se ha perdido, es considerada como descuidada, envejecida y poco atractiva. Aquí la razón por la que los malestares emocionales, no se hacen esperar ante su presencia. Sigue leyendo y descubre el impacto psicológico de la calvicie y como superar esta situación.

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Impacto psicológico de la calvicie

Nuestras emociones pueden verse muy afectadas debido a la pérdida de cabello. Por lo general, quienes sufren esta condición, la acompañan de una baja autoestima y disminución en su confianza. Debido a que, socialmente, la alopecia es relacionada estrechamente a la vejez. Es posible que el afectado intente negar su desarrollo, pero esto solo puede aumentar su estado de:

  • Ansiedad
  • Inseguridad
  • Depresión
  • Baja autoestima

Problemas capilares asociados a trastornos psicológicos

Anteriormente hablábamos de cómo la calvicie puede provocar malestares emocionales. Pero además, es importante saber que algunos trastornos psicológicos pueden actuar de forma contraria. Siendo ellos los causantes de la pérdida de cabello. En este sentido, son 3 las afecciones que pueden mencionarse:

Estrés

El estrés puede provocar una pérdida capilar intensa, conocida como efluvio telógeno. Dicha caída del cabello resulta muy alarmante, pero es totalmente temporal. Una vez superada la situación estresante, el desprendimiento de pelo se detendrá.

Sin embargo, actualmente no se tiene clara la razón por la que este proceso ocurre. Lo que sí se sabe con exactitud, es que el organismo tiene una gran sensibilidad hacia el estrés, principalmente el cuero cabelludo. El aumento en los niveles de cortisol en sangre, disminuye la circulación sanguínea hacia el cuero cabelludo. Con esto, los folículos pierden su fuerza y hacen que el pelo se pierda.

Tricotilomanía

Hablamos de un trastorno psicológico en el que el afectado, tiende a tirar de su pelo constantemente. Esto hasta conseguir arrancarlo de raíz del cuero cabelludo. Se trata de un comportamiento repetitivo, que lleva a que las áreas calvas sean bastante visibles.

Algunas personas con Tricotilomanía tienen plena consciencia de sus acciones y lo perjudicial que resultan. Minimizando o deteniendo el impulso cuando lo creen necesario. Lo que puede generarles mucho estrés y dolor emocional. Haciendo que su vida personal, social y laboral se complique.

La Tricotilomanía puede darse en cualquier área del cuerpo. Sin embargo, los tricotilómanos prefieren arrancar el pelo de la cabeza. También pueden tirar de las cejas y las pestañas como método de tranquilidad. Los brazos, piernas, axilas y pubis son zonas menos afectadas, ya que por lo general no llaman la atención del individuo. Pero, puede ocurrir que la persona con dicho trastorno, tome pelo de la cabeza y de otras partes del cuerpo al mismo tiempo.

El origen de este problema no se conoce con exactitud. No obstante, el estrés es uno de los principales candidatos a ser considerado como detonante. La depresión es también un trastorno relacionado a esta condición. Por lo que al momento de tratarla, será necesario diagnosticar su origen para aplicar el tratamiento más adecuado.

Tricofagia

El síndrome de Rapunzel o tricofagia es una alteración psicológica muy habitual en más personas de las que se piensa. Se caracteriza por ingerir compulsivamente el cabello propio o de otro individuo. En casos de gravedad, esta costumbre puede llevar a la formación de tricobezoars. Lo que se traduce como una obstrucción gastrointestinal alarmante.

Es un trastorno bastante más común en las mujeres que en los hombres, siendo las menores de 30 años, las que lo experimentan con mayor frecuencia. A pesar de ello, no se descarta que pueda ser desarrollado por caballeros o en bebés.

Los individuos que tienen esta compleja costumbre, se dedican a jugar con su cabello. Tratándolo como comida, saboreándolo, masticándolo y finalmente arrancándolo. En ocasiones, sin notarlo, llegan a tragar parte de este cabello.

Cuando se padece este síndrome, además del pelo del cuero cabelludo, la persona tiende a comer vello de otras áreas. Puede ser de las cejas, las pestañas, los brazos, las piernas o el pecho. Los casos más extremos, consumen su propio pelo pero también el de otras personas. Arrancándolo sin consentimiento para saborearlo. Es una conducta que puede manifestarse sin aviso, principalmente en momentos donde la persona se encuentra muy estresada.

¿Cómo mejorar la autoestima tras la calvicie?

Aunque la calvicie puede ser un problema difícil de superar o incluso permanente, los avances de la medicina han traído muchas soluciones efectivas consigo. Con las muchas terapias y técnicas existentes en la actualidad, acabar con las inseguridades generadas por la alopecia será muy sencillo. Lo importante, siempre será recibir un diagnóstico preciso, para combatir el tipo de calvicie específico que se tenga, de la forma más efectiva.

El tratamiento correcto ayudará a que la pérdida capilar se detenga, propiciando además el crecimiento de nuevo pelo. Existen hoy en día muchas opciones, que serán consideradas según la clase de alopecia que se padezca. El experto escogerá entre un tratamiento farmacológico o un injerto capilar, para superar la caída del cabello. Pudiendo incluso combinar ambos procedimientos.

Cuando nos encontramos ante una pérdida capilar en sus fases iniciales, es posible frenar rápidamente su evolución. Para ello, lo más utilizado es un tratamiento farmacológico, en el que se infiltran sustancias vasodilatadoras o nutritivas en el cuero cabelludo.

En los casos de alopecia irreversible, no existe mejor tratamiento que el trasplante capilar. El único procedimiento capaz de revertir una calvicie permanente. Consiste en la obtención de unidades foliculares de un área sana, para ser implantados en la zona afectada por la alopecia. Esto puede llevarse a cabo a través del método FUSS o FUE. Permitiendo, luego de la recuperación, un crecimiento natural de cabello propio, donde antes se había perdido.

 

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