El cabello es una parte fundamental de nuestro cuerpo que ayuda a mantener una buena apariencia. Tener una melena en óptimas condiciones, requiere de cuidados extremos. Pues, además del descuido capilar en el aseo, existen otros elementos que pueden hacerla lucir muy mal. Muchos se preguntan si, entre tantos factores ambientales perjudiciales para el cuero cabelludo ¿el sol daña el cabello? Esta duda la despejaremos a continuación.

Es posible que los rayos ultravioletas causen estragos en el pelo, sea este natural, teñido o con canicie. Se dice que el sol es vida, necesitamos de su influencia para que nuestro organismo se mantenga en funcionamiento. Sin embargo, someterse a él sin protección, resulta totalmente contraproducente para cada área del cuerpo. El cabello no escapa de ello, y en este post sabremos si el pelo dañado puede ser consecuencia de la exposición a nuestra estrella principal.

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¿Cuál es el efecto del sol sobre el cabello?

Cuando llega la época de altas temperaturas, es normal que se busque proteger la piel del sol, para evitar consecuencias graves como quemaduras. Sin embargo, resulta poco común brindar la misma atención al cabello, a pesar de que la requiere. El sol que impacta directamente con el cuero cabelludo y sus hebras, puede causar problemas difíciles de superar.

Mantener el cabello saludable en los meses de calor, puede resultar bastante difícil. Pues los rayos del sol ingresan hasta la cutícula del pelo y afectan a los folículos pilosos, deshidratando las hebras que estos producen. Llegando incluso a modificar su estructura, por falta de agua. Causando daño en la capa hidrolipídica, que por consiguiente, lleva al quiebre del pelo, haciendo que la melena se note reseca, opaca y con las puntas abiertas.

El sol puede provocar diferentes efectos dependiendo del lugar en el que se produce la exposición. No es lo mismo, el daño que pueden generar los rayos UV en la ciudad, que las consecuencias de someter el pelo al sol en la playa. El agua del mar está compuesta por sal, pequeños cristales que se enredan en el cabello y atraen los rayos solares. Con el viento caliente, se crea una mayor resequedad, oxidación y destrucción de las hebras.

La hidratación, la principal afectada

Para mantener su hidratación, la melena requiere de 15 a 17% de agua. Según el tipo de cabello que se posea, el sol puede causar un efecto diferente en él. Por ejemplo, el pelo rizado es más grueso que el pelo liso, por lo que su deshidratación ocurre de forma más lenta.

¿El color del pelo puede verse afectado por el sol?

La tonalidad del cabello es una característica genética, que se consigue gracias a un pigmento llamado melanina. El mismo se forma en los melanocitos, dentro de los folículos pilosos. Los melanocitos son células que mantienen su actividad exclusivamente durante la fase de crecimiento capilar. El color inicia en la raíz, distribuyéndose por todo el tallo capilar. Según la mezcla de melanina que se tenga, el pelo puede ser oscuro, rubio o pelirrojo.

La reducción de melanina es la principal responsable de que el cabello comience a perder color. Sin embargo, la pigmentación capilar también puede modificarse por elementos distintos a los genéticos, hormonales o externos. Los rayos solares son un factor que puede cambiar tanto la forma como la tonalidad del pelo. Razón por la que, llegados los meses de calor, es importante maximizar los cuidados del cabello ante este agente.

La radiación solar, en conjunto con el oxígeno, provocan que los gránulos de melanina se oxiden en la corteza del cabello. Lo que hace que el pelo natural comience a aclararse. Cuando el cabello se vuelve claro por medio de tintes, los cambios en su coloración por exposición solar, serán más drásticos. También el pelo con canicie puede verse afectado por el sol, tornándose de un color amarillento desagradable.

Además de los efectos sobre la coloración, el pelo también puede experimentar cambios en su estructura proteica. La luz solar se compone de dos tipos de irradiaciones, la UVA y la UVB. Los efectos de la luz ultravioleta del tipo B (UVB) pueden ser hasta 5 veces más dañinos que los de la luz ultravioleta del tipo A (UVA). Cuando esto genera una pérdida en la estructura proteica, el cabello se vuelve frágil y quebradizo. Siendo mayor el daño en cabellos teñidos.

Trucos para proteger el cabello del sol

El sol puede resultar muy contraproducente para la salud capilar. Pero ¿cómo proteger el cabello de sus rayos? La prevención es la clave para conseguir transitar por los meses calurosos, sin que la melena pague las consecuencias. Lo más efectivo para conseguirlo, será cubrir la cabeza, creando una barrera entre los rayos UV y el cuero cabelludo. Recordemos además que el pelo teñido requerirá un cuidado extremo, para evitar que su color y forma se modifiquen.

De igual forma que se cuida la piel, especialmente al finalizar la primavera y durante todo el verano, el cabello no puede dejar de protegerse del sol. Estos consejos pueden ayudar a prevenir, evitar o minimizar el impacto de la radiación solar en la melena:

  • Aplica protector solar al cabello para evitar que las hebras se resequen. Esto ayudará a que mantenga su humedad y proteja su color.
  • Emplea mascarillas que nutran la melena para evitar que la fibra capilar se abra y el agua se pierda.
  • Protege el pelo durante todo el año, pues, aun en los meses de frío, el sol puede causar algún daño. Menor al que ocurre en primavera y verano, pero es un daño innecesario al cabello.
  • Brinda una coloración vegetal si decides teñir tu pelo, esto ayuda  a mantenerlo en mejores condiciones cuando es expuesto al sol.
  • Haz uso de elementos que eviten la exposición directa a los rayos ultravioletas, bien sean sombreros, gorros, pañuelos, entre otros elementos.
  • Lava el cabello con un champú nutritivo, además del que usas regularmente. Con ello ayudarás a que la melena se mantenga hidratada y brillante.
  • Evita el uso de aparatos de calor como secadores y planchas, principalmente en verano, cuando el pelo puede encontrarse más débil.

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