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Cuando nuestro pelo deja de ser sedoso y, en cambio, parece paja, es muy posible que se encuentre quemado. El uso de tintes constantes, la decoloración, la exposición a aparatos de calor y el sol, son los responsables de que las fibras capilares sufran gran daño. Estos factores estropearán el cabello, volviéndolo áspero, fácil de enredar y sin vida. Si este es tu caso, es posible que estés buscando desesperadamente una solución. Y aquí, te diremos cómo recuperar el pelo quemado rápidamente.
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¿Por qué tenemos el pelo quemado?
Generalmente, abusamos de nuestro pelo, sometiéndolo a un exceso de secadores, planchas y tenazas. Solemos hacer uso de ellos diariamente y sin brindar ningún tipo de protección o hidratación. Además, practicamos habitualmente la coloración casera, realizando también decoloraciones sin técnica alguna, que resguarde la salud capilar. Todos estos tratamientos agresivos llevarán a lucir un pelo quemado y sin vida.
A simple vista, es muy sencillo identificar el pelo dañado por la plancha. Este cabello tiende a presentar un olor quemado y, además, es carente de brillo. Sus hebras se ven siempre abiertas, rígidas y opacas.
Estos elementos llevan a perder la proteína natural del cabello. Lo que causa la ruptura de la cutícula y, por tanto, el quiebre de las hebras, volviéndolas ásperas al tacto. Las puntas del pelo quemado se abren y se enganchan entre ellas, por lo que es muy fácil que este cabello se enrede, pierda suavidad y sea difícil de peinar.
Tratar el cabello en este estado, puede requerir procedimientos muy costosos, según el daño que se haya provocado en el mismo. Pero, es muy posible revitalizar el pelo quemado desde casa, de forma sencilla y rápida, sin tener que recurrir a un estilista.
¿Cómo revitalizar el pelo quemado en casa?

Los daños causados por productos y costumbres agresivas al pelo, pueden ser en muchos casos, irreparables. Es importante entonces, ofrecer los cuidados adecuados a la melena para evitar aumentar el daño. Si es suficientemente largo, conviene cortarlo, si no, es preferible dejarlo crecer para luego despuntarlo y proteger su cutícula.
El pelo quemado requiere hidratación, pero, además, cortes periódicos para eliminar las puntas abiertas. Con prevención o con los cuidados presentados a continuación, es posible devolverle la vida a un cabello dañado.
Cambia el champú que utilizas actualmente
Es posible que tu pelo se haya dañado utilizando aparatos de calor. Para contrarrestar esta consecuencia, cambia tu champú por uno especializado para pelo quemado. También, procura aplicar un acondicionador hidratante y nutritivo.
Para este tipo de melenas existen en el mercado un gran número de productos. Mismos que en sus fórmulas integran elementos necesarios para la sanación de un cabello quemado. Entre ellos destacan la queratina y las proteínas, necesarias para sellar la cutícula. Al utilizar estos cosméticos, puede iniciarse la mejora del cabello, antes de acudir a un experto.
Si el daño del cabello ha sido provocado por la decoloración, lo mejor será escoger un champú y acondicionador para cabellos teñidos o decolorados. Estos se encargan de equilibrar el pH del cuero cabelludo, manteniendo el color en las hebras. Tales cosméticos buscan mejorar la apariencia de una cabellera a la que se le ha modificado su color. Extendiendo, además, la vida de este tinte o decoloración aplicada.
Evita la plancha por unos días
Si tu pelo se ha quemado debido al uso de la plancha, lo mejor será suspender su uso para recuperar la salud de la melena. Esto aplica tanto a la plancha, como a los secadores y también las tenazas.
Si sueles secar tu pelo con el secador tras el lavado, sustituye esta costumbre por dejarlo secar al aire libre durante un tiempo. Utiliza una toalla suave para absorber la humedad al salir de la ducha. Esto puede llevar un poco más de tiempo, así que, si llevas prisa utiliza el secador a una baja temperatura, en constante movimiento y a una distancia prudente.
En el caso de siempre utilizar planchas y tenazas, es posible que tu pelo se haya quemado por ellos. Para mejorar la salud del mismo, escoge peinados que no ameriten su uso. Puede ser una coleta alta o diferentes tipos de trenzas. Si utilizarlas es obligatorio, espera a que el cabello se seque completamente, porque de usarlas con humedad, se puede comenzar a cocer con el vapor.
Siempre que te veas en la obligación de utilizar estos elementos, aplica un protector térmico en tu cabellera. Úsalos a una mínima temperatura y evita repetir su paso dos veces en una misma área. No se recomienda utilizarlos más de una vez por semana.
Utiliza aceite de oliva
Es posible que logremos identificar cuándo hemos quemado nuestro pelo. Esto ocurre, como hemos visto desde el principio, por el mal uso de aparatos o productos para el cabello. Si al entrar en contacto con las hebras, las planchas y secadores generan vapor y olor tostado, definitivamente, hemos dañado nuestra melena.
Si llega a ocurrir, es imprescindible actuar de inmediato para conseguir revitalizar el cabello lo antes posible. El aceite de oliva es un ingrediente milagroso, cuando de tratar el pelo quemado hablamos. Para utilizarlo correctamente, aplica media cucharada bien distribuida desde el medio hasta las puntas. Presta mayor atención a la zona que se encuentra más dañada.
El aceite de oliva en el cabello consigue ingresar a la capa superficial de este, suavizando la cutícula e hidratándolo. Este poderoso ingrediente evita la extensión del daño, mejorando el olor y la textura del pelo quemado.
Espacia los tiempos de coloración
Evita decolorar, teñir o aplicar otros cosméticos químicos en el cabello mientras intentas curarlo de un mal estado. Intenta no realizar decoloraciones caseras, procura que sean hechas siempre por un profesional. Estas aplicaciones de productos agresivos, conviene espaciarlas todo lo que sea posible, evitando además combinar dos procedimientos químicos en el mismo tiempo.
Cuando te sometas a una coloración, escoge una tonalidad similar a la de tu cabello natural. De esta forma se evita la decoloración, que resulta excesivamente dañina para la melena.
Usa el peine en vez del cepillo
Si tienes un cabello frágil, hacer uso del cepillo de pelo puede dañarlo. Principalmente cuando se utiliza en melenas húmedas, porque incrementa la caída del cabello. Lo mejor es hacer uso de un peine de puntas separadas y anchas, que permita desenredar bien el pelo. Se recomienda hacerlo en la ducha, junto con el acondicionador. El cepillado, de ser necesario, solo debe realizarse en cabello seco.
Aplica agua fría
El cabello encrespado nos da una señal de que se ha dañado y abierto su cutícula. Gracias al agua fría, es posible cerrarla y proteger las hebras. Por su parte, el agua caliente y el vapor, provocarán el efecto contrario.
Retirar los productos de la melena con agua fría, evitará el encrespamiento, brindando más protección al pelo quemado. Si a esto, le aplicas además vinagre de manzana, el beneficio será mayor.
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